Recomendaciones generales para realizar el camino de SantiagoAntes de comenzar la peregrinación es recomendable hacerse un chequeo médico y, entrenar caminando o pedaleando distancias cada vez mayores en días sucesivos.Otras recomendaciones: Si se viaja de noche, no olvidar usar reflectantes. Si se camina por carretera, circular siempre por el arcén del lado izquierdo. Evitar crear grupos y apelotonamientos en la calzada. Hacer siempre caso de las recomendaciones de la Organización, Guardia Civil, Policía y Cruz Roja. Los Servicios de Socorro de la Cruz Roja realizan una importante labor sanitaria. Deben utilizarse sólo en caso de verdadera necesidad. Para aquellas lesiones o accidentes que se pudieran sufrir durante la marcha se aconseja consultar al personal previsto al efecto por la organización. Cuidar la limpieza de los locales de descanso y procurar ser respetuoso y amable con la población. En casos de agotamiento por el calor: Colocar a la persona en sitio fresco y darle de beber líquido abundante (en un litro de agua, disolver media cucharadita de bicarbonato y una de sal). Si aparecen calambres acusados, aumentar la cantidad de sal. Prevención de ampollas y rozaduras: Generalmente se deben a calcetines mal puestos o inadecuados, uñas largas o mal cortadas, calzado mal ajustado o nuevo, costuras, terminaciones interiores o deformidades del calzado. Hay que evitar todo esto. Prevención de agujetas y molestias musculares: Sus causas más frecuentes, y que hay que evitar, son la falta de entrenamiento, esfuerzos excesivos, cambios bruscos de ritmo, paradas en sitios húmedos.Es fundamental llevar botiquín que debe comprender de: vendas, gasas y esparadrapo para vendar los tobillos ante un esguince, antisépticos y desinfectantes para las ampollas, micóticos para tratar la micosis (hongos), y antiinflamatorios.
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jueves, 30 de abril de 2009
Las bienanventuranzas del Peregrino
1.
Bienaventurado eres, peregrino, si descubres que el camino te abre los ojos a lo que no se ve.
2.
Bienaventurado eres, peregrino, si lo que más te preocupa no es llegar, sino llegar con los otros.
3.
Bienaventurado eres, peregrino, cuando contemplas el camino y lo descubres lleno de nombres y de amaneceres.
4.
Bienaventurado eres, peregrino, porque has descubierto que el auténtico camino comienza cuando se acaba.
5.
Bienaventurado eres, peregrino, si tu mochila se va vaciando de cosas y tu corazón no sabe dónde colgar tantas emociones.
6.
Bienaventurado eres, peregrino, si descubres que un paso atrás para ayudar a otro vale más que cien hacia delante sin mirar a tu lado.
7.
Bienaventurado eres, peregrino, cuando te faltan palabras para agradecer todo lo que te sorprende en cada recodo del camino.
8.
Bienaventurado eres, peregrino, si buscas la verdad y haces de tu camino una vida y de tu vida un camino, en busca de quien es el Camino, la Verdad y la Vida.
9.
Bienaventurado eres, peregrino, si en el camino te encuentras contigo mismo y te regalas un tiempo sin prisas para no descuidar la imagen de tu corazón.
10.
Bienaventurado eres, peregrino, si descubres que el camino tiene mucho de silencio; y el silencio, de oración; y la oración, de encuentro con el Padre que te espera.
Bienaventurado eres, peregrino, si descubres que el camino te abre los ojos a lo que no se ve.
2.
Bienaventurado eres, peregrino, si lo que más te preocupa no es llegar, sino llegar con los otros.
3.
Bienaventurado eres, peregrino, cuando contemplas el camino y lo descubres lleno de nombres y de amaneceres.
4.
Bienaventurado eres, peregrino, porque has descubierto que el auténtico camino comienza cuando se acaba.
5.
Bienaventurado eres, peregrino, si tu mochila se va vaciando de cosas y tu corazón no sabe dónde colgar tantas emociones.
6.
Bienaventurado eres, peregrino, si descubres que un paso atrás para ayudar a otro vale más que cien hacia delante sin mirar a tu lado.
7.
Bienaventurado eres, peregrino, cuando te faltan palabras para agradecer todo lo que te sorprende en cada recodo del camino.
8.
Bienaventurado eres, peregrino, si buscas la verdad y haces de tu camino una vida y de tu vida un camino, en busca de quien es el Camino, la Verdad y la Vida.
9.
Bienaventurado eres, peregrino, si en el camino te encuentras contigo mismo y te regalas un tiempo sin prisas para no descuidar la imagen de tu corazón.
10.
Bienaventurado eres, peregrino, si descubres que el camino tiene mucho de silencio; y el silencio, de oración; y la oración, de encuentro con el Padre que te espera.
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