domingo, 6 de junio de 2010

El camino de Santiago pisa fuerte

De Lorenzo y José Luis Galán, ante la placa instalada frente a la Catedral.
Ch. N.

El peregrino que cumpla con El Salvador camino de Santiago no volverá a tropezar con las mismas piedras. Las rutas del Camino Jacobeo en la ciudad han mejorado, desde la semana pasada, su señalización, con la instalación de nuevos hitos informativos y un refuerzo a lo largo de todo el itinerario. No es poca cosa. La confluencia en la Catedral del Camino Primitivo y del de la Costa provocaba de forma habitual confusiones en los peregrinos. «Queriendo ir a Grado, aparecían en Llanera», admite José Luis Galán, Presidente de la Asociación Asturleonesa de Amigos del Camino de Santiago.

Ellos y el Ayuntamiento de Oviedo se han encargado de este refuerzo del itinerario, que ante la Catedral, a pocos metros de la primera marca (las tradicionales vieiras en el suelo) ha permitido colocar una gran placa con varias funciones. La primera es casi testimonial, recuerda que de allí, en el siglo IX, salió la primera peregrinación de Alfonso II. La otra, práctica, es la de señalar con dos flechas que el Camino Primitivo gira a pocos metros por la calle Schultz y que el de la Costa sigue por la calle del Águila.

Los primeros metros de ese itinerario del camino Primitivo, un tanto confuso, entre calles del casco viejo y luego por Covadonga, también se han reforzado con la instalación de nuevas conchas en el pavimento.

Lo mismo se ha hecho con el salto que el camino hace sobre la Losa, antes de dirigirse hacia la Argañosa y con el complicado discurrir que la vía tenía al llegar a la Florida. Allí, superada la pasarela sobre las vías de Feve, el camino original ha quedado alterado por un solar vallado. Las nuevas vieiras refuerzan el itinerario alternativo y, al otro extremo de la Florida, también mejoran la señalización para tomar el vial que conduce hacia San Lázaro de Paniceres.

«Ahora ya no hay pérdida», resume José Luis Galán, quien en pleno año xacobeo y con el Camino de Santiago como uno de los lemas de la candidatura ovetense a la capitalidad cultural europea de 2016 se felicita del éxito de Oviedo en estas rutas a Santiago.

El albergue de la ciudad, explica, ya está recibiendo una media de entre 20 y 30 peregrinos diarios. Ya se han superado los ochocientos peregrinos que han pasado por la ciudad y se espera que a lo largo de la próxima semana se llegue al peregrino número mil de 2010. La cifra, para hacerse una idea de la buena marcha de este año santo en la ciudad, se alcazaba, en años anteriores en julio o en agosto.

Al adelanto, pues, de un mes en la frecuencia de peregrinos se suma la actividad divulgativa que la Asociación Asturleonesa de Amigos del Camino de Santiago está realizando, con charlas en todos los centros sociales municipales y con las marchas por diversos tramos del camino con los usuarios de los distintos centros. www.joyasdelperegrino.com

El camino no es un maraton

No es justo. El Camino de Santiago no se puede hacer a modo de carrera para ver quién llega antes, sea como sea», manifestaba hace unos días una peregrina a su llegada a O Cebreiro. «Hay que hacerlo con un sentimiento especial, con un motivo concreto, sino no tiene sentido», añadía otra. Lo decían algo indignadas porque esa noche, en principio, no tenían un techo bajo el que dormir. «Hay mucha picaresca. Algunos, para coger sitio en el albergue, hacen tramos en coches de apoyo, incluso en taxi». Sus palabras son confirmadas de vez en cuando por otros testimonios: «Hay peregrinos que no viven el Camino, sino que están en una competición».

A la una de la tarde, como todos los albergues públicos gestionados por la Xunta de Galicia, abre también el de O Cebreiro. A esa hora, la fila de caminantes que esperan para coger sitio es ya de impresión. Incluso sobre las once y media de la mañana, ya hay quien hace guardia después de haber pasado por la iglesia para sellar su credencial.

Eso implica que, o han andado a velocidad de rayo, o no han andado del todo o, simplemente, se han levantado cuando todavía no había salido el sol. «A veces, estamos en los albergues y algunos salen ya a caminar sobre las cinco y pico de la madrugada», explica un peregrino. Los que parten más tarde entienden que no por ese motivo pueden ser criticados los primeros («cada uno se levanta cuando quiere»), pero no todos aceptan que muchos peregrinos hagan el Camino sin su mochila. «Se supone que vas con un peso, que es el tuyo propio, el que llevas en tu interior y el porqué de que seas peregrino, pero muchos se deshacen de ellas, las mandan en taxi, para así poder andar más rápido y acabar antes».

Sin tiempo para la reflexión

Con la duda en el cuerpo de si llegarán a tiempo o no para dormir a cubierto en el albergue o en los hostales, apurando el paso y condicionados muchos también por los días de vacaciones, es casi imposible, dicen otros, llegar a Compostela de la manera en que conviene peregrinar, es decir, dedicándole un tiempo a la reflexión con uno mismo. Se señala que la meta es el Apóstol, pero nunca en el sentido de que haya que llegar a él en un tiempo récord.

Al lado de los que así lo viven, por otra parte, hay caminantes que sí optan por abandonar el estrés de la vida diaria y vivir la aventura: «Yo disfruto lo que me va deparando cada día. Ando a mi ritmo, busco en mi interior y cuando llego a un sitio, me adapto a lo que quede», explicaba otra peregrina. Aunque eso conlleve, en muchos casos, salir casi que peor parados www.joyasdelperegrino.com