miércoles, 23 de septiembre de 2009

Santiago se suma a las rutas religiosas

    La conexión aérea entre dos de las grandes mecas del catolicismo ya es una realidad. Y es que esta mañana se presenta en el aeropuerto de Lavacolla una línea de vuelos chárter desde Roma a Santiago, con el objetivo de promocionar el año santo 2010.

    Esta nueva línea «religiosa» está promovida por el propio Estado Vaticano, a través de la agencia Opera Romana Pellegrinaggi (ORP), directamente ligada a la Santa Sede, y por la red Caminos de Europa, que ya comenzaron la andanza de vuelos religiosos el 27 de agosto de 2007, cuando el Vaticano estrenó la unión aérea con Lourdes.

    Sin embargo, la presentación llega con retraso, ya que el 12 de febrero La Voz publicaba que la agencia ORP y la red Caminos de Europa habían suscrito un contrato que les obligaba a mantener abierta una ruta regular entre ambas capitales durante cuatro meses a contar desde la segunda quincena de junio en adelante. El acuerdo establecía que en un principio, la línea que uniría el aeropuerto italiano de Fiumicino con Lavacolla funcionaría solo los domingos con un enlace por semana durante el presente año, llegando a realizar tres viajes -quizás cuatro- por semana durante el Xacobeo. Los aviones que se utilizarán serán Boeing modelo 737-300 propiedad de la compañía Mistral Air, una división del Gruppo Poste Italiane, que lleva 26 meses colaborando con la agencia papal. Todos los aviones estarán perfectamente rotulados y acondicionados por encargo del Vaticano, y tendrán una capacidad de 147 personas, además de la tripulación.

    Turismo italiano

    Tal y como presentan desde la ORP, este programa de vuelos tiene como objetivo promocionar el Camino de Santiago, además de ofrecer información turística sobre la ciudad, la Catedral y organizar viajes y rutas por diferentes rutas xacobeas.

    Por ello, los vuelos están más orientados a los turistas italianos que compostelanos. En realidad, no se trata solo de vuelos, sino que la agencia vaticana ofrece un paquete turístico que incluye traslados, viaje en avión, alojamiento, tres jornadas de estancia en Compostela y cuatro más orientadas al conocimiento de una de las rutas del Camino.

    La ORP y Caminos de Europa también inauguraron el Centro de Promoción de Caminos de Europa/Opera Romana Pellegrinaggi, que quedará ubicado en la Casa do Deán de Santiago. Estas instalaciones ofrecerán y ampliarán información sobre las grandes vías de peregrinación mundial que atraviesan Europa para llegar no solo a Santiago, sino también a Roma y Jerusalén. También distribuirán a los interesados documentación sobre los centros de acogida y la oferta cultural de las regiones europeas y los territorios que cruzan estos itinerarios histórico-culturales.

    El camino con menos riesgo

    «el Camino lo hacen los peregrinos y hay que escapar de las carreteras». En esta línea va el informe elaborado por su Asociación de Amigos del Camino Portugués para la Diputación de Pontevedra, con vistas a la puesta a punto de esta ruta xacobea cara al Año Santo 2010, por la que se espera que pasen más de 30.000 peregrinos.

    Precisamente, la seguridad de estos peregrinos aconseja una delimitación del trazado con el menor riesgo posible, evitando los tramos conflictivos de carreteras por los que discurre en la provincia de Pontevedra.

    El estudio realizado analiza los riesgos de cada una de las etapas, desde Tui hasta Santiago, con la recomendación de algunas desviaciones y otras medidas, como la construcción de pasarelas sobre la N-550, para garantizar esa seguridad.

    Según el informe de Amigos del Camino, la etapa Tui-Redondela, de 30 kilómetros, es una de las más duras. Si bien los inicios son por parajes de gran belleza, a partir de Orbenlle y hasta Mos es de duro asfalto y escaso interés.

    En esta etapa se propone un cambio de trazado que una el puente de Orbenlle con el albergue de O Porriño para continuar hasta Mos siguiendo el río Louro. Asimismo plantean variarlo desde Vilar de Infesta y llevarlo por la llamada ruta del agua, con bajada a Redondela por el lugar de Cedeira. Con este cambio se evitarían las obras del AVE y un futuro parque empresarial. Este es un tramo de asfalto y con el desvío discurriría por el monte.

    La etapa Redondela-Pontevedra, de 21 kilómetros, se considera de las más bellas del Camino. Sus mayores dificultades son las subidas de la Lomba de Cesantes y A Canicouva.

    Tiene dos puntos muy peligrosos, el cruce con la N-550 en Cesantes y un tramo de 100 metros por la misma carretera antes de llegar a Arcade. Para salvarlos, se propone la construcción de una pasarela sobre el citado vial en Cesantes y hacer un sendero paralelo al arcén en Arcade, además de un cambio de trazado para evitar en esta zona el cruce en dos ocasiones de la Nacional 550.

    Llegada a Pontevedra

    Ya en Pontevedra, en la entrada de Tomeza, se recomienda la construcción de una acera para los peregrinos a lo largo de toda la carretera desde la Capela de Santa Marta hasta O Marco.

    En la etapa Pontevedra- Caldas hay tres pasos con riesgo: El tramo por la carretera que une la de Santiago con la de Vilagarcía, desde la salida de Alba hasta pasar la Capella de San Caetano; el cruce de la vía del tren en Lombo da Maceira, y otro tramo por la N-550, en la zona de Briallos.

    Lo que se aconseja es un cambio de trazado hasta el albergue de Briallos y de allí a la capilla de Santa Lucía, sin pisar la carretera.

    En el trayecto Caldas-Padrón, el peregrino vuelve a encontrar dos puntos negros. Otra vez hay que cruzar la N-550, en la misma salida de Caldas, después de pasar la capela de San Roque, y en Carracedo. La solución es también en este caso la construcción de pasarelas o continuar el Camino por la acera.

    Y ya en la provincia de A Coruña, la etapa Padrón-Santiago quizás sea de las más peligrosas, con nuevos cruces de vía en Iria, Escravitude, Angueira y Faramello. Aquí se sugiere hacer un trazado alternativo que uniría la aldea de Areal con Faramello, cerca del actual albergue de peregrinos. Al final del Camino, entre Milladoiro y Santiago, ya se propuso una desviación por Conxo que fue aceptada por los vecinos y por el Xacobeo.

    Consejos practicos para el camino

    Para muchos la peregrinación a pie a Santiago de Compostela es una de las experiencias más gratificantes de su vida. Al mismo tiempo es un reto físico y mental que hay que preparar concienzudamente. Por ello, los siguientes consejos son vitales para emprender una experiencia única.

    Antes que nada hay que procurar ambientarse leyendo algo sobre la historia del Camino y la peregrinación que ayude a que el peregrino se sienta un eslabón de la gran cadena de peregrinos que le han precedido y al tiempo le prepare para disfrutar mejor el recorrido.

    Existe un amplísimo catálogo de libros sobre el Camino de Santiago entre los que se encuentran las Guías del Camino con mapas y distancias. Elige la que más te guste, consúltala y procura hacer un plan de etapas previo, pensando que lo normal es recorrer 25 ó 30 kilómetros cada día. Es conveniente programar en un principio etapas cortas hasta que el cuerpo se vaya habituando. Al cabo de una semana ya estarás entrenado para hacer recorridos más largos. Puedes programar algún día de descanso, o intercalar con etapas más cortas, coincidiendo con el paso por los lugares que quieras visitar detenidamente. De esa forma podrás descansar sin perder el ritmo.

    La consulta de los albergues y refugios habilitados para los peregrinos es básica si deseas utilizar este servicio. Estos refugios son exclusivamente para los que peregrinan a pie, bicicleta o caballo sin hacer tramos en vehículo, y no se pueden hacer reservas previas. Los grupos grandes de peregrinos conviene que se busquen una alternativa al alojamiento en los albergues habituales debido a su capacidad.

    La peregrinación andando está al alcance de cualquier persona aunque no sea una atleta, siempre que se sepa dosificar el esfuerzo en función de las posibilidades físicas. Por ello, un entrenamiento previo con la realización de caminatas es de gran ayuda.

    En la preparación del equipo son básicos:

    La mochila será nuestra compañera de camino durante muchas horas por lo que debe ser cómoda y ligera, especialmente de tipo anatómico, con correas en la cintura y el pecho, y con bolsillos laterales y superiores. La colocación de tu equipaje de forma ordenada y en bolsas de plástico de diversos colores te facilitará su uso al tiempo que te ayudará a prevenir que se pueda mojar su contenido. No olvides que el peso es un gran problema que se evita prescindiendo de casi todo. Si pesa más de 10 kilos, “te pesará”. Al cargarla distribuye lo más pesado al fondo y lo más próximo posible a la espalda. No es conveniente llevar nada fuera de la mochila, colgando, ya que se puede mojar o perderse.

    El saco de dormir es imprescindible si piensas usar los albergues de peregrinos. En verano no es necesario que sea muy grueso y por tanto, mucho más ligero. También conviene llevar una esterilla o foam para evitar el contacto directo con el suelo en caso de que toque dormir sobre éste.

    El calzado es otro de los elementos imprescindibles. Procura llevar más de un par y que el pie esté previamente acostumbrado a ese tipo de calzado. Lo ideal es una bota de tejido ligero y que permita la transpiración, que proteja los tobillos de los esguinces y facilite caminar entre piedras y barro. En verano se pueden usar unas zapatillas deportivas si las botas resultan incómodas.

    La ropa, poca, dos juegos de cada pieza, un jersey y chubasquero o capa que en caso de lluvia pueda tapar también la mochila. Una bolsita con detergente facilitará la limpieza y que al final de tu jornada te permita ponerte ropa limpia. Lo agradecerá tu olfato y el de tus compañeros. Una concha o viera así como un bordón o vara de caminante te permitirán ser fácilmente identificado como peregrino, y la vara te ayudará en tu caminata.

    Siempre hay que llevar un poco de comida encima, sobre todo frutos secos, fruta o chocolate, y la cantimplora llena. Es inútil cargar comida para más de un día. Se puede llevar un pequeño botiquín con yodo, esparadrapo de tela, gasas estériles, tiritas, algún laxante y antidiarreico, una crema antinflamatoria y crema de protección solar. No te olvides la Cartilla de la Seguridad Social.

    No es bueno llevar mucho dinero encima. Es mejor usar tarjetas de crédito o cheques de viaje. Conviene que tu familia tenga idea de tu recorrido y los Teléfono:s de las Oficinas de Información para localizarte en casos urgentes. También te puede resultar de utilidad una pequeña agenda o libreta para hacer anotaciones o plasmar en ella los múltiples y variados sellos que irás encontrando a lo largo del Camino. Recuerda que en la credencial el “imprescindible” para constatar tu paso es el cuño del albergue en el que haga noche.

    Al caminar ten presente que todo el Camino está marcado con flechas amarillas y mojones de piedra. En verano evita las horas de más calor madrugando un poco más. Ponte crema protectora para el sol y durante los primeros días no uses durante muchas horas camisetas y pantalones cortos. Procura no caminar muy rápido los primeros días hasta que conozcas tu ritmo más adecuado. Si vas en grupo, procura adaptarte al paso del más lento. En el Camino no hay que buscar llegar el primero, sino llegar.

    Si usas los albergues comprobarás que no todos reúnen buenas condiciones. Acepta lo que se te ofrezca y agradece el esfuerzo de muchas personas que trabajan para ayudarte de modo altruista. Colabora para dejar los albergues limpios y en los que se fije un donativo colabora con éste en el mantenimiento de los gastos. No olvides que los albergues están previstos para pasar en ellos una sola noche. En caso de enfermedad consulta con los responsables para que puedas ampliar tu estancia un poco más.

    Trata con amabilidad a la gente que encuentres al borde del Camino. No son “ignorantes” ni tampoco deben estar a tu servicio. Son personas normales que suelen tratan bien a los peregrinos porque los que han pasado antes que tú les han tratado como personas.

    Si caminas por carretera sé prudente, no olvides que eres la parte más débil y que los automóviles no se fijan mucho en un simple “peatón”.

    Consejos prácticos para recorrerlo en bicicleta.

    Antes de comenzar tu recorrido estudia un plan a tenor de los kilómetros totales que piensas recorrer y tu previsión diaria. Si haces completo el trazado del Camino Francés, desde Roncesvalles o Somport, ten presente que necesitarás un mínimo de diez días. Haz tu peregrinación con la suficiente calma como para tener tiempo de visitar los santuarios y los puntos claves de la ruta.

    Con relación a la preparación, desde el punto de vista físico, si no eres un asiduo ciclista, enfrentarte cada día con muchos kilómetros exige una concienzuda preparación. Para ello:

    Desde el punto de vista de la preparación física ten presente la posibilidad de Visitar a un médico especialista a la vista del esfuerzo prolongado que intentas realizar sería muy conveniente un chequeo previo. Traza un plan de entrenamientos que comience con pocos kilómetros y aumenta progresivamente las distancias a recorrer. Completa tu preparación física con gimnasia diaria para dar elasticidad a los músculos de las piernas, espalda y cuello.

    En cuanto a la mecánica una buena revisión previa por un especialista es fundamental. Que las partes móviles de tu bicicleta sean de garantía y que disponga de una racional combinación de platos y piñones para facilitar desarrollos cómodos adaptados a tus fuerzas, es igualmente básico.

    Finalmente, la técnica es también fundamental. Por ello, hazte acompañar en tus entrenamientos por personas experimentadas en la bicicleta, ellos te aconsejarán sobre la mejor postura a adoptar en la bici, la forma y el tiempo de hacer los cambio, la cadencia del pedaleo, etc.

    En cuanto a cómo portar el equipaje en la bicicleta te resultarán de utilidad las pequeñas alforjas que se ajustan en las ruedas traseras y en el manillar, sin olvidar que tanto para ti como para tu bici cuanto menos peso se lleve mejor. Cuida también tu vestimenta. Es muy conveniente usar ropa ajustada y de colores vivos. Con ello conseguirás una menor resistencia al avance y facilitarás que los conductores detecten antes tu presencia. Procura no llevar nada colgando o suelto ante la posibilidad de enredarse con las partes móviles de tu bicicleta. Una bolsa de aseo personal, un saco de dormir y un chándal o ropa de vestir son también imprescindibles para cuando eches pie en tierra.

    Cumplir escrupulosamente con el Código de la Circulación, llevar siempre agua mineral, desconfiando de los manantiales que encuentres y alguna herramienta con la que poder salir del apuro en carretera en caso de pinchazo o alguna otra avería menor, harán de tu peregrinaje una experiencia irrepetible y muy positiva.

    Sobre la Credencial del Peregrino y la “Compostela”

    La actual credencial del peregrino, que se entrega exclusivamente a los que hacen todo o parte del Camino de Santiago a pie, en bicicleta o a caballo, tiene sus orígenes en las Credencial del Peregrino cartas de presentación que desde los albores de la historia jacobea concedían los reyes, infantes, clérigos, papas y otras autoridades como documento de recomendación o salvoconducto a los que peregrinaban a Compostela. La historia relata multitud de documentos en los que se concedía por mediación de dicha carta todo tipo de privilegios y gracias para que el portador y sus acompañantes obtuviesen protección y también la exención del pago de tributos (montazgos, portazgos, pejes, etc.) cuyo montante podía llegar a ocasionar graves problemas a los peregrinos medievales.

    La credencial se entrega a través de las Asociaciones Jacobeas, la Iglesia, Cofradías, etc. antes de iniciar el Camino o, a través de estas mismas instituciones en el lugar donde se inicia el recorrido. Siempre es aconsejable la presentación de una carta o documento que acredite e identifique al solicitante. Con la credencial, para aquellos que han hecho al menos los cien últimos kilómetros del trazado jacobeo a pie o en caballo y los doscientos últimos en bicicleta, la Catedral de Santiago concede la llamada “Compostela” que no es otra cosa que un documento por el que se reconoce que el peregrino ha llegado a la meta "Compostela" compostelana y lo ha hecho por motivos religiosos.

    La Compostela, tanto en su modalidad tradicional cuando se justifica una peregrinación con motivaciones religiosas o piadosas, como en su más reciente versión para quienes no justifican estas motivaciones, es un documento que se expide desde hace muchos años. Al principio se plasmaba en pergamino y en ellas se relataba con un texto más o menos amplio, además de una mención al apóstol Santiago, para patrono y protector “único y singular” de las Españas, la visita del peregrino al templo, la confesión y comunión. Desde hace tiempo éstas se imprimen sólo en papel con orla característica de hojas de roble y vieiras jacobeas en la que se hace constar en latín el nombre del peregrino, y es firmada actualmente por el Secretario Capitular de la Iglesia Compostelana. Hasta no hace mucho tiempo, la Compostela era firmada por el Arzobispo, pero era tan sólo una práctica teórica ya que en realidad correspondía habitualmente la firma al canónigo encargado de las peregrinaciones

    Normas de uso para los Peregrinos

    A lo largo del Camino de Santiago, algún ayuntamiento, parroquia, asociación y otras instituciones ponen a disposición de los peregrinos lugares de alojamiento que pretenden renovar la hospitalidad tradicional del Camino. Aquí sólo recogemos los que tienen carácter permanente y reúnen unas condiciones mínimas. Hay otros lugares de acogida que se pueden utilizar ocasionalmente.

    La mayoría de los albergues son gratuitos, aunque es muy importante que los peregrinos aporten una cantidad para su mantenimiento, ya que no tienen subenciones y se mantienen de los donativos de los peregrinos. Igualmente existen otros privados, que suelen cobrar cantidades módicas. Algunos albergues son atendidos por Hospitaleros Voluntarios, colectivo organizado por la Federación de Amigos del Camino de Santiago.

    Los refugios son para uso exclusivo de los peregrinos al estilo tradicional (a pie, en bicicleta o a caballo) y que portan credencial de peregrino. No se admiten reservas previas y las plazas disponibles se ocuparán según van llegando los peregrinos. En función de las plazas disponibles, en los refugios se da preferencia a los peregrinos a pie.

    Para facilitar la acogida durante los meses de verano es necesario que los grupos de peregrinos que llevan vehículo de apoyo porten tiendas de campaña para su alojamiento ya que los albergues se destinarán a los peregrinos individuales que tienen que llevar su equipaje encima. A los ciclistas se les aconseja parar en las localidades que tienen mayor capacidad de acogida.

    En los lugares donde se marca "acogida" significa que no tienen albergue, pero que bien el ayuntamiento, parroquia o un particular acogen a los peregrinos aunque de manera muy elemental, a veces tan sólo techo y suelo, como sucedía en el Camino de Santiago con anterioridad a 1993. También debes tener en cuenta que a las personas que prestan la hospitalidad, puede haber momentos o circunstancias en que les sea imposible atender a los peregrinos. No exijas nada y agradece cuanto te den.

    ALBERGUES DE PEREGRINOS Y LUGARES DE ACOGIDA

    La presente relación recoge todos los albergues de peregrinos y lugares de acogida para peregrinos a pie, bicicleta y caballo, en todos los Caminos de Santiagorecuperados por las Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago en España en los últimos años. Estos Caminos suman 7.000 Km y los albergues y lugares de acogida sobrepasan los 300 (uno cada 23 Km de media aproximada). Nunca nadie, ni institución u organismo oficial, ha realizado en España una tarea de recuperación efectiva de caminos históricos de tal envergadura, y además, en tan poco tiempo y costando tan poco al erario público. Gracias a esta labor benemérita y desinteresada de las Asociaciones, España es uno de los países occidentales con mayor riqueza patrimonial de caminería histórica documentada, recuperada y en uso al modo tradicional.

    La relación se clasifica por Caminos y dentro de estos se divide por provincias y comunidades, figurando al lado la Asociación de referencia (donde ampliar detalles) del Camino o territorio y la publicación (libro o folleto) editada al efecto, la cual podrás solicitar contra-reembolso a la Asociación editora o a la revista Peregrino. En cada Camino se relatan los lugares del más lejano al más cercano a Santiago, o hasta donde confluye con el tronco principal, y se expresa sí son albergues o lugares de acogida, así cómo su titularidad o gestión: parroquial, municipal, asociación, privado, etc. Salvo errata, error o variación reciente, cuando no se anota nada la hospitalidad es gratuita (y deberemos dejar un donativo) y cuando es de pago se anota la cantidad; igual acontece si abre todo el año o sólo unos meses. Hay albergues que abren todo el año, pero cierran determinadas fechas (Navidad, festividades, obras, etc) por lo que conviene cerciorarse donde uno pernocte la noche anterior.

    Los llamados "albergues", "refugio", e incluso "hospital", suelen disponer de los servicios necesarios: baño, cocina, literas, etc.; por contra, los lugares de "acogida" normalmente sólo ofrecen suelo y techo con un poco de luz y acaso un grifo. Tanto en unos como en otros agradece siempre su existencia y compórtate mejor que en tu propia casa, y recuerda: tendrá preferencia quien peregrina en solitario, siendo acogidos los grupos si quedan plazas libres (a estos se les aconseja llevar material de acampada o buscar lugares alternativos). La estancia en estos lugares, salvo enfermedad, será de un día. Y una llamada de atención final: "Mantengamos limpio el Camino", no ensuciemos nada y recojamos la basura generada, es más, llevemos siempre una bolsa de plástico colgada del macuto dispuestos a limpiar el Camino.