lunes, 25 de enero de 2010

El camino a caballo

En la Hípica Severino,en el corazón de la Serra de Collserola, en Sant Cugat del Vallés (Barcelona), surgió la idea de hacer el Camino de Santiago a caballo. En un principio pensamos en hacerlo con nuestros propios caballos, pero, después de valorarlo, decidimos descartar la opción por diversos motivos: económicos, falta de entreno de nuestros animales, tiempo, logistica...

Los ocho jinetes a caballo, delante de la catedral de Santiago de Compostela
Los ocho jinetes a caballo, delante de la catedral de Santiago de Compostela / Lluís Abadal

A través de la red (¡cómo no!) nos pusimos en contacto con un par de gallegos: Rafa y Felipe (www.asantiagoacaballo.com) que se encargaron de organizarlo "todo" para que pudieramos disfrutar de tan maravillosa experiencia. Nos proporcionaron unos caballos autóctonos que aguantaron todo el Camino sin apenas "resoplar", reservaron alojamiento en los lugares más pintorescos y acogedores de todo el trayecto, cuidaron de que nunca nos quedáramos con apetito (ni sed), nos iban relatando sobre la marcha todo aquello que podía resultar interesante saber sobre costumbres, gente, monumentos; en fin, un viaje que nunca olvidaremos.

Empezamos el Camino en Piedrafita de O Cebreiro la segunda semana del mes de Julio de 2009 y éramos un grupo de 8 jinetes: Helena, mi pareja, una apasionada de los caballos y de cualquier cosa que implique viajar; Graciela, una argentina cosmopolita con una vitalidad y ganas de vivir nuevas experiencias infinitas; Joan(sénior), un auténtico caballero, en todos los sentidos, que disfruta de los caballos desde que era un niño; Joan (júnior), hijo del anterior y que sigue la estela de su padre; Eduard, un profesor que, después de este viaje, supongo les enseñará a sus alumnos cómo es Galicia desde otro punto de vista; Darío, un portugués que se apunta a todo lo relacionado con el deporte y la aventura; Iván, ganadero y herrero, amigo de Rafa y Felipe que, debido a su experiencia, aportaba mucha seguridad al grupo; y por último, el que firma el relato, Lluís, otro amante de los caballos y por proximidad, aficionado a viajar.

Cubrimos el trayecto hasta Santiago en 5 etapas cabalgando entre 6 y 8 horas diarias, la mayoría de las cuales las hacíamos al "paso" pudiendo así disfrutar de toda la esencia del paisaje y del Camino. Era común entre los peregrinos de a pie y los ciclistas el irónico comentario: "¡Cuando lleguéis a Santiago, la Compostela se la deberían dar al caballo, ja, ja, ja! Bien,supongo que físicamente no es tan duro ir a lomos de un caballo como montado en bicicleta o andando, pero os puedo asegurar que, aún acostumbrados a montar, llegamos a Santiago con los huesos y las "posaderas" bastante perjudicados.

A medida que iban pasando los kilómetros aquella larga excursión a caballo por el norte de España, se fue transformando en algo más. Recorrer ese camino lleno de historia, ver a gente de diferentes países, razas, siguiendo una omnipresente minúscula flechita amarilla para poder llegar, todos, a un destino común, te hacía sentir algo especial. Creo que, de alguna manera, sientes que formas parte de esa historia. La sensación se incrementa cuanto más cerca estás del final y culmina al llegar a la Plaza del Obradoiro en Santiago, donde la emoción del resto de peregrinos de todo el mundo se contagia a los recién llegados.

Me gustaría recomendar desde aquí, a todo el mundo, esta fantástica experiencia que, aunque de antemano pueda parecer reservada a aquellos con un elevado sentimiento religioso, merece la pena realizar. ¡Änimo y... buen camino!

El Año Jacobeo

El Camino de Santiago tiene muchas lecturas. Aunque la más importante es la religiosa, como peregrinación cristiana hasta la catedral de Santiago de Compostela, la turística y la cultural no dejan de ser menos importantes, sobre todo en un Año Santo como el 2010. Los destinatarios de la programación cultural prevista para los próximos meses no son sólo los peregrinos, sino también la población en general.
La Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Palencia, que preside Ángel Luis Barreda, tiene previsto organizar en la sala Galilea del monasterio de San Zoilo, de Carrión de los Condes, una exposición multidisciplinar, que tendrá como tema central el agua en los ríos europeos que cruzan el Camino de Santiago. «Queremos transmitir una visión europea del Camino, a través de un elemento diferente como es el agua. Será una exposición muy visual, en la que intentaremos traer muestras de agua de todos los cauces», explica Barreda. Esta exposición, que permanecerá abierta desde junio hasta septiembre, se complementará con libros históricos sobre la ruta jacobea. Asimismo la Asociación de Amigos del Camino de Palencia reforzará este año la semana cultural que celebra en torno al día de Santiago con grandes conciertos y representanciones teatrales en los principales pueblos palentinos por donde discurre el itinerario.
Una fecha importante en el año será el próximo 13 de mayo, ya que se presentará un sello conmemorativo del Año Jacobeo.
Otra importante exposición que se celebrará con motivo del Año Santo es una colectiva organizada por el Grupo Muriel, que permanecerá abierta del 16 de julio al 5 de septiembre en el Centro Cultural Provincial de la Diputación. La muestra 'Muriel en el Camino de Santiago' tiene confirmados ya los nombres de Fernando Escobar, Teo Calvo, Victoria Luengo Paris, Ana Arranz Pascual, Roberto Labrador Pizarro, Pilar Calonge, Lorenzo Duque, Felipe Rodríguez, Ángel Duque Requejo, Pilar Centeno, Sergio García, Feliciano Álvarez, Rafael Cordero, Julio Carazo, Carlos Mediavilla, Miguel Hernández, Juan Carlos Jimeno, Emilio Sánchez, José Antonio Cagigal, Ana Roda, José Antonio Muñoz Bernardo, Manuel Ruesga y Toñi Fernández Vecilla. Esta exposición viajará en el otoño a la sala de Caja Duero de Valladolid.
Finalmente, de la mano de la Junta de Castilla y León llegará en agosto a Carrión de los Condes la exposición 'Bien y tu. Apuntes del Camino de Santiago', que contiene una colección de fotografías sobre el Camino realizadas por Francisco Heras, David Arranz y Eduardo Margatero. La muestra es itinerante, ya está abierta en Castrojeriz (Burgos) y recorrerá todas las provincias.