martes, 24 de noviembre de 2009

Los guardianes del Camino

Serán los guardianes del Camino de Santiago durante el próximo Año Jacobeo. Los voluntarios de Protección Civil ya se preparan para este 2010 en el que se espera una afluencia masiva de peregrinos en este Año Santo. Las provincias de Burgos y, sobre todo León, los lugares por donde discurren más kilómetros del Camino de Santiago contarán con su siempre agradecida presencia.

Se trata de una iniciativa de la Junta de Castilla y León que, a través de la Dirección General de Protección Civil, ha puesto en marcha un programa de formación para estos voluntarios con el objetivo de que puedan estar presentes en el ámbito municipal de los ayuntamientos del Camino de Santiago para prestar de una forma “discreta” desde servicios de información hasta atención médica a los peregrinos que, durante el próximo año, realicen esta ruta de peregrinaje.

Así lo ha explicado este martes en León el director general de Protección Civil, Luis Aznar, que ha destacado la “intención” de la Junta de poner en activo a todos los centros de la administración autonómica al servicio que requiera el Camino de Santiago en Año Jacobeo y que se pueda celebrar en “plenas garantías”.

En formación

Actualmente unos 140 voluntarios de Protección Civil, repartidos entre León y Burgos, se encuentran en periodo de formación para poder realizar esa tarea. En concreto, en el caso de los voluntarios leoneses, es la Asociación Camino de Santiago Pulchra Leonina quien está dando a conocer a estas personas de qué se trata el Camino de Santiago, cómo atender a los peregrinos, qué necesidades son las más comunes sin que su presencia “sea excesiva”, ha comentado Aznar.

Desde una torcedura de tobillo hasta proporcionar información sobre un albergue serán sus cometidos. Y en caso de emergencia grave, deberán contactar con el Servicio de Emergencias 112 de Castilla y León para gestionar una rápida respuesta ante cualquier eventualidad, en colaboración con las policías locales de los municipios por donde discurre la ruta.

Aviles con el Camino

Avilés acogerá el sábado el II Simposio sobre el Camino de Santiago que organiza la Ospea -Organización Supranacional de Pymes del Eje Atlántico-, después de que el año pasado ya hubiera sido la sede de su V Cumbre. Cerca de 200 personas vinculadas a empresas, administraciones e Iglesia de diferentes provincias españolas y de Portugal acudirán a la ciudad para debatir sobre la comunicación social en el Camino de Santiago. Así lo indicó el concejal de Cultura, Román Antonio Álvarez, que este fin de semana se desplazó a Portugal para presentar la candidatura avilesina ante los responsables de la Ospea.

Este trabajo se enmarca en la aspiración de las ciudades por las que pasa el Camino de Santiago Norte, en su doble vertiente de costero y primitivo, para ser declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad. Además el año 2010 será el próximo año Xacobeo, y la Ospea busca promocionar las rutas alternativas al Camino Francés, que es el más seguido por los peregrinos. Los retos del Camino Norte son la unidad en las cuatro comunidades autónomas que lo cubren, con una señalización unificada y una red de albergues, además de una guía oficial, única y consensuada, para facilitar la tarea a los peregrinos.

En este sentido el concejal de Cultura aseguró que será una prioridad renovar las instalaciones del albergue de Avilés. «Uno de los objetivos del Gobierno, y que coincide además con los planteamientos de algún grupo de la oposición, es incluir esta reforma en los presupuestos del próximo año», indicó Álvarez. Su intención es dar una nueva entrada a las instalaciones, por la calle Gutiérrez Herrero, y también renovar el interior y el equipamiento de este albergue.

Avilés aspira, de esta forma, a fortalecer la tradición xacobea de Avilés y a convertirse en uno de los enclaves de referencia. «Avilés está unida a Oviedo desde su inicio, surgió como puerto de Oviedo, y de Oviedo fue de donde partió el primer peregrino del Camino de Santiago, Alfonso II"» relató el edil. La ciudad acogía tanto a los peregrinos que llegaban caminando desde Francia por la costa como a los que realizaban el viaje en barco y hacían una parada en el puerto de Avilés para acercarse a ver la imagen del Salvador en la catedral de Oviedo. Román Álvarez vincula esta circunstancia al hospital de peregrinos que hubo en la calle Rivero y también al asentamiento de francos que hubo en Sabugo. «Avilés tuvo además un comercio muy importante con el arco atlántico francés, desde La Rochelle hasta la desembocadura del Loira, con Portugal y con el sur de España», concluyó.