María Victoria Villa no es la única peregrina de nuestro país en el lugar, pero su andanza contiene un significado singular: recaudar dinero a favor de los pequeños afectados por el virus.
Ella es una de las fundadoras de Fundamor Bogotá, una institución creada hace 15 años para ayudar a los pequeños afectados por el virus.
Fundamor Bogotá actualmente atiende a 70 familias. En su hogar, ubicado en Subachoque, viven 33 niños, con edades entre 1 y 15 años; adicionalmente presta asistencia a otros 37 externos.
El 80 por ciento de los menores son huérfanos y abandonados, y se necesita un millón y medio de pesos mensuales por cada uno para costear sus gastos.
Los niños, que son tratados con medicamentos antirretrovirales, asisten al colegio departamental de Subachoque. Estudian, juegan, sueñan e incluso pelean, como cualquier otro de su edad. El sida ya no es una enfermedad terminal sino crónica.
En Colombia se han reportado 2.074 casos de menores de 18 años con el virus. La mayoría de ellos se han infectado por transmisión vertical: es decir, porque su madre se lo pasó durante el embarazo.
Encuentro nacional Fundamor Bogotá promueve el primer encuentro de niños y adolescentes con VIH Sida en Colombia, que tendrá lugar entre el 24 y el 26 de junio en Suesca (Cundinamarca).
Alrededor de 120 menores de todo el país participarán en un proyecto de vida, en el que escalarán las rocas para vencer el miedo y trabajar en equipo.
Un ejercicio que puede constituir una metáfora de sus vidas. La actividad cuenta con el esfuerzo de numerosas organizaciones, como Children Afected by Aids Fundation (Caaf), Unicef, Cruz Roja, Onusida, Acnur, Plan International, Save the Children, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) y el Ministerio de la Protección Social.
El camino de un apóstol
El Camino de Santiago es una arteria que lleva -a través de diferentes rutas- hasta el sepulcro del apóstol Santiago de Compostela, en la capital de Galicia.
Desde el siglo IX se ha convertido en un importante recorrido espiritual y cultural en Europa, y miles de peregrinos continúan atravesándolo a pie cada año.
María Victoria Villa quiere que cada uno de sus pasos deje huella en los niños con VIH Sida de Fundamor Bogotá. Las personas que deseen pueden ofrecer una suma por cada kilómetro que ella recorre.
También es posible donar alimentos, artículos de aseo o colaboraciones para las actividades de recreación de los pequeños. Incluso Villa se ofrece como mensajera para llevar al Apóstol Santiago peticiones especiales a cambio de una donación.
Para ello basta con participar en el grupo de Facebook creado para tal propósito o con comunicarse por correo electrónico con fundamor@colomsat.net.co
EL TIEMPO entrevistó en España a esta peregrina en un alto en su camino.
¿Cómo surgió la idea de hacer el Camino de Santiago por los niños afectados de VIH Sida?
Mi camino era un proceso exclusivamente personal en un comienzo, pero un día, en una de mis caminatas sola, exactamente atravesando los Montes de Oca, me vino esta idea. Recordé un canadiense que por culpa de un cáncer había perdido una pierna y decidió caminar por el mundo para recoger dinero para la investigación del cáncer. Decidí "copiar" lo que había hecho este hombre y darle una nueva dimensión a mi caminata. Al llegar a Atapuerca, pueblo donde paré después de cruzar San Juan de Ortega y Ages, escribí a mis amigos, y esto se convirtió en una especie de cadena multiplicadora, una especie de cruzada promovida por la fundación para recoger fondos.
¿De qué otras maneras recaudan fondos para la fundación y cómo pueden ayudar las personas interesadas?
Realizamos muchos eventos: torneos de golf, bazares, cenas, subastas, etc. El plan padrino es una de las mejores formas para vincularse: consiste en comprometerse a dar una suma fija de dinero mensual para contribuir con la salud, alimentación y educación de nuestros niños. También se pueden ofrecer donaciones en dinero o en especie. Además, estamos además sacando adelante un proyecto de granja orgánica que nos tiene muy orgullosos y esperamos nos haga autosuficientes, al menos parcialmente.
¿Cuántos kilómetros se propone caminar?
Espero llegar a Santiago alrededor del 11 o 12 de junio, luego de recorrer 800 kilómetros, de los cuales llevo más de la mitad. De ahí aspiro a seguir a Finisterre y Muxia, un tramo que debe de tener unos 120 kilómetros adicionales. Regreso a Colombia el 20 de junio.
De sus horas de camino y de los encuentros con otros peregrinos, ¿se lleva alguna reflexión que pueda repercutir en Fundamor?
Llevo un mensaje a los niños: podemos lograr lo que deseamos y nos proponemos con compromiso y disciplina. Y debemos aprender a ser felices ahora. La felicidad no es una meta que alcancemos cuando consigamos algo... La felicidad está en el camino mismo y depende sólo de nosotros verla y vivirla, aquí y ahora.
¿Qué mensaje trasladaría a los ciudadanos en general, que sabemos poco sobre la gente que tiene VIH Sida?
Una persona afectada con VIH Sida es un ser humano perfectamente normal, con sueños y proyectos. Gracias a los medicamentos, a los cuidados especiales y al amor pueden llevar una vida como la de cualquier otro. Es más grave la falta de amor que la enfermedad misma, y hay que tener en cuenta que tienen derecho a una vida digna. A nuestros niños el VIH Sida los ha hecho personas especiales, llenas de sabiduría y de quienes podemos aprender mucho.
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